23 jul. 2013

MADRID

Agua limpia, Madrid, para tus ojos limpios, 

mientras que te despiertan los trenes y los pájaros.
Tienen prisa los días cuando buscan contigo
la ropa de los lunes en la estación de Atocha
y el mar de los veranos en las flores de plástico.

Cielos limpios, Madrid, para tu sol de invierno.
Yo me como las eses, pero me siento tuyo,
y soy azul sin nubes, igual que los plurales,
igual que el viento sur sobre las carreteras,
como la cortesía de la palabra mundo.

Barra libre, Madrid, para el desconocido
que duerme en la mañana y conspira en la noche. 

Y bienaventurados los que temen al campo, 
los que viajan en metro, los que paran un taxi, 
los que nunca se pierden en la paz del desorden. 

Los últimos amigos han cerrado la puerta. 
Buenas noches, Madrid, otro whisky con hielo. 
Agradezco tus ascuas a los pies del balcón. 
Brindemos por la luz rota de las estrellas 
que hace guardia en las casas a través de los sueños. 

 Luis García Montero

22 jul. 2013

COMPOSTELA

É unha rúa longa
na memoria
onde vagan os nomes
e as horas
que cada quen recorda…

Tempo de eternidade nas sombras
case vougas
a caír polas días
e as cousas
maino como unha choiva.

No libro da vida van as follas
anónimas
pasando sobre do atril
das lousas
sin que un se dea conta.

E as lembranzas mesmo como as ondas
xurden soltas
dende o fondo de nós
e todas
fan un mar que se alonxa…
como esa noite que eu vou guiando sempre,
que é miña,
i entonces, pensamento,
nelas irás coroado coma un deus.

— Tempo de Compostela, Luz Pozo Garza.