29 may. 2012

Últimamente no duermo por las noches. Mi alteración biorrítmica siempre fue algo habitual, no es ninguna novedad. Pero desde hace unos días, tal vez meses, o mejor aún, quizás tal vez después de volver del Erasmus, no consigo deshacerme de este sentimiento. Hay algo en mi interior que me absorbe. Siento como que el tiempo se escapa entre mis manos, como que pasa delante de mis narices y no hay nadie que pueda evitarlo. Me siento que tengo 21 años y no he hecho nada con mi vida, que me quedan mil cosas por hacer, pero que no tengo tiempo para hacerlo, y en esta ciudad ya nada queda por hacer. Necesito un Séneca, un traslado de expediente, algo, y huir de aquí. Necesito sentirme útil en la vida, necesito sentirme vivo, esta ciudad me consume y ahoga, necesito hacer todo aquello que siempre quise. Madrid, París, Roma y San Francisco.

Buenas noches pequeños followers. Disfrutad de la vida y carpe diem bella flor, porque you’ll never be as young as you’re today.