Me encantaría pasar una tarde entera en el aeropuerto. Hablando de nuestras cosas, de nosotros, de como pasa y ha pasado el tiempo. Ver los aviones ir y venir. Sin prisas. Contigo.
Y de coger un metro cualquiera sin saber cual será la parada en que bajar.
Precioso. Sin más.
ResponderSuprimir