1 sept. 2009

Miedo a perderle


Nora se despertó de repente, angustiosa, estaba nerviosa, sudaba y le dijo a Pete que necesitaba dormir, que quería dormir y no podía. Él le propuso que se tomase un Valium, pero ella ladeó la cabeza y con su mano le dijo que no. Se levantó, se acercó a la ventana abierta y, desnuda, miró através de ella y rastreó el exterior como si buscase alguna cosa. Pete no sabía si debía llamar a la médico, porque ultimamente Nora hacía cosas muy extrañas, pero entonces ella se giró, se le quedó mirando y haciendo un gesto tranquilizador, le dijo que no le pasaba nada.
«Ven a la cama» le propuso Pete
«No», respondió Nora tajantemente, por lo que él entendió que tampoco se le podía acercar. Ella se quedó un buen rato de espaldas a la ventana, observándole.
«¿Te gusto verdad?» le preguntó ella.
«Ya sabes que sí», le respondió Pete.
«Pero te irás...»
«Nora...» le empezó a decir Pete cuando ella le cortó desde la ventana.
«Fóllame»
«Ahora no, Nora, porfavor», le respondió él. «No estás bien»
Pero ella repitió exáctamente lo mismo: «Fóllame».

Ella no se movía y él no estaba seguro de si Nora deseaba realmente lo que decía o tan solo estaba delirando. Finalmente, Nora se le acercó, lo empujó bruscamente sobre la cama y se sentó encima suyo con las piernas separadas.
Le golpeó brutalmente el lado derecho de su cara y le repitió: «¡Te he dicho que me folles! ¿o no me has oido?». Pete estaba nervioso, anonadado y tenía miedo, se estaba volviendo esquizofrénica. Entonces ella le cogió la cara con su mano izquierda y le empezó a besar la frente, los ojos, los labios... Luego fue bajando hacia su vientre y con su boca y ayudada por su lengua recorrió todos y cada uno de los rincones de su cuerpo. «¿Te gusta el sabor que tiene mi boca verdad?» le dijo Nora con mirada perversa, «Te gusta ser sucio ¿verdad?, te gusta... Me quieres convertir en tu perra...». Nora le empezó a chupar el pezón y luego bajó lentamente y de nuevo hacia su vientre, donde introdujo su sexo en su boca con ánsia. Estaba muy agitada, todo lo hacía de un modo muy excesivo, como si se le fuese a acabar el tiempo del cual disponía. Tan pronto le besaba las mejillas a Pete como le tapaba los ojos con las manos y le tocaba. Entonces Nora quiso que él la penetrara. Mientras lo intentaban ella no dejaba de mirarle a los ojos, anhelosa, como si estuviese apunto de volverse loca.
«Lléname» le decía sutilmente «lléname...» y finalmente él la penetró. «Y ahora fóllate a mi madre. Si quieres házlo. Tiene los pechos más grandes que yo. Te gusta ella, ¿verdad? No soy yo, es ella que te desea. Estás dentro de ella...» A Nora se le cortaba la respiración, pero no dejaba de darle detalles del cuerpo de su madre y de decirle cosas que él le podía hacer, y que a ella seguro que le gustarían. «Es una puta, lo sé... Te la quieres follar ¿verdad?».

Pete no sabía si Nora gemía o lloraba, no sabía si aquel juego le gustaba o no, pero la abrió más y, por un momento, el sexo fue el corazón de las cosas. Ella le decía que no parase, que no parase... e inmediatamente, se deshicieron en un grito y sus cuerpos se fundieron como si definitivamente se hubiese acabado todo. Nora le abrazó con fuerza y luego se puso a llorar.

«No sé que tengo...» Le decía Nora, acercando hacia ella a Pete y tiritando. Él le acarició su frente sudada y ella, lentamente, empezó a tranquilizarse.
«Ven a mi lado» le susurraba Nora. «Abrázame». «Tengo miedo» le dijo acurrucada.
«¿De qué» le preguntó Pete.
«Hace mucho tiempo que perdí las ganas de vivir, tengo que hacer demasiado esfuerzo para continuar y ya no puedo más...» le dijo Nora.

[...]

«Gracias por haber venido, no sabes lo feliz y las fuerzas que me da el saber que te tengo aquí» le murmuró al oído a Pete.

2 comentarios:

Andrew Kreew dijo...

Es una pena que dos personas se vean separadas por algo peor que la propia acción huamana. Es una pena que tarde o temprano uno de los se marche arrastrado por una fuerza mucho mas fuerte que el amor o el odio...

Bonito post.

imperfecta dijo...

Gracias :)
(Por cierto, yo también me llamo Nora... jaja)

Publicar un comentario