29 ago 2012

“En noches así siempre se anda uno preguntado cuánto ha olvidado y cuánto de todo esto va a recordar en el futuro. Después los antidepresivos detienen todos esos malditos neurotransmisores y uno ya no se pregunta nada.”
— Tokio ya no nos quiere, Ray Loriga

19 jul 2012

Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

- Jorge Luis Borges

5 jul 2012

- ¿Qué tal, cómo estás?
- Como a dos latidos de un aneurisma cerebral.

3 jul 2012

Quisiera hacerle hoy a mi vida un nudo
y que se detuviera en este punto.
Aprisionar la sangre aquí, en las venas,
para que inquieta y ciega no corriera,
y esperar, esperar un largo tiempo:
como esos negros trenes que, de pronto,
traspasados de silencio y sombra,
se quedan en la noche detenidos.
[…]

- Concha Lagos

2 jul 2012

- El problema reside en que no podemos pretender que nuestra vida gire en torno a nadie. Porque si esto ocurre, dejamos de tener vida.

- El olvido es la única venganza y el único perdón.

- No se puede vivir toda la vida de recuerdos. Ese era el problema.

- «Que el miedo a jugar, no te impida a ganar.»

1 jul 2012

Coge un vaso, tíralo.
Se rompe, ¿no?.
Ahora pídele perdón y dime,
¿vuelve a estar como antes?

24 jun 2012

"Quando la tempesta sarà finita, probabilmente non saprai neanche tu come hai fatto ad attraversarla e a uscirne vivo. Anzi, non sarai neanche sicuro se sia finita per davvero. Ma su un punto non c’è dubbio. Ed è che tu, uscito da quel vento, non sarai lo stesso che vi è entrato."

— Kafka sulla spiaggia - Haruki Murakami

18 jun 2012

“El sentido de la vida difiere de un hombre a otro, de una hora a otra hora. Así, lo que importa no es el sentido de la vida en términos generales, sino el significado concreto de la vida de cada individuo en un momento dado.”
Viktor Frankl (1949)

17 jun 2012

“Cuando uno se acostumbra a no conseguir nunca lo que desea, ¿Sabes qué pasa? Que acaba por no saber incluso lo que quiere.”

-Haruki Murakami.
17 de Junio de 2012
Hora: 04.56

Hace cuestión de tres años y poco más, empecé lo que a día de hoy parece que está llegando a su fin: mi carrera universitaria. Desde pequeño siempre he odiado las despedidas, esa sensación de un nudo en el estómago e un intenso malestar, de opresión, de agonía, que te impide casi casi respirar. Odio tener que despedirme y alejarme de aquellos a los que quiero, y a decir verdad, sé que esta vez no es como la anterior, pero debo admitir que jamás creo que encontraré, una clase universitaria con tan buen rollo como la que yo tuve. Es muy difícil que 90 personas se lleven bien. Y es verdad, no todos nos llevábamos bien, pero sí que había un vínculo, algo que nos unía a todos, algo que nos ha mantenido a todos de buen rollo o al menos, sí en determinadas y contadas ocasiones.

Anoche fue nuestra última cena todos juntos. Jamás había ido a una fiesta en alta mar en un catamarán con barra libre. La experiencia es recomendable, pero a mi no me terminó de calar hondo, el hecho de que la superficie no estuviera en superficie fija y sólida y aquello se balanceara al ritmo del vaivén de las olas, hizo de gran parte de los asistentes, una gran baja grupal. Náuseas, vómitos y para rematar, tristeza, un cóctel mortal, hecho por el cual, volvimos al puerto antes de tiempo para dejar en tierra firme a parte de nuestra tripulación.

Sé que esto jamás lo leerá nadie de mi clase, o al menos no hasta que alguien lo encuentre. Sé que últimamente me he ausentado mucho, y me siento culpable por en parte, "haberlos dejado de lado", aunque sé (porque es lo que siento) que tampoco me han echado mucho de menos. No he conseguido llevarme bien con todo el mundo, y tampoco, ni mucho menos, era mi propósito hacerlo aunque sí que haya mantenido por breve que se tratara una conversación con todos y cada uno de ellos, motivo por el cual, me gustaría pedirles perdón, por no haber dado todo lo que pude o no haber sido capaz de ello. Y gracias, gracias también por la noche que fueron capaces de brindarme. No sé cuanto tiempo pasará para que nos volvamos a encontrar juntos de nuevo otra vez, pero sé, que noches como la de ayer, permanecerán por siempre en mi recuerdo.


"y de nuevo, con el sentimiento y necesidad de marchar, pero nunca de huir, si no de explorar"